Hubo un tiempo en que Café Mayu era apenas una idea compartida entre tazas de café, conversaciones largas y el deseo de mostrar algo que siempre había estado presente en el Perú: el extraordinario valor de sus cafés de origen.

Lo que comenzó como una pequeña expresión dentro de El Albergue, en Ollantaytambo, fue creciendo poco a poco. No a través de grandes campañas ni de expansiones aceleradas, sino gracias a algo mucho más importante: personas que encontraron en cada taza una historia, un origen y una manera distinta de entender el café. Hoy, esa historia suma un nuevo capítulo.
Café Mayu llega a Urubamba, instalándose en el boulevard de Tambo del Inka, llevando consigo la misma filosofía que le dio origen: respeto por el café, atención al detalle y una profunda conexión con el territorio.
Un café que nació mirando al origen
Desde sus inicios, Café Mayu se propuso algo sencillo y ambicioso al mismo tiempo: acercar a las personas al verdadero valor del café peruano.

Detrás de cada bolsa, de cada espresso y de cada método filtrado existe una cadena de personas, paisajes y conocimientos que merecen ser reconocidos. Productores que trabajan en algunas de las regiones cafetaleras más importantes del país, procesos cuidadosamente seleccionados y un tueste diseñado para resaltar las características únicas de cada origen.
Más que vender café, Mayu buscó crear una cultura alrededor de él.
Por eso, durante años, visitantes de distintas partes del mundo han podido descubrir en Ollantaytambo experiencias de café, degustaciones y conversaciones que permiten comprender mejor todo lo que sucede antes de que una taza llegue a la mesa.
Crecer sin perder la esencia
Toda marca enfrenta un desafío cuando crece: mantenerse fiel a aquello que la hizo especial.

En el caso de Café Mayu, la expansión hacia Urubamba no representa un cambio de identidad, sino una oportunidad para compartirla con más personas. La nueva ubicación permite acercar el proyecto a viajeros, residentes y amantes del café que recorren diariamente el Valle Sagrado. Sin embargo, la esencia sigue siendo la misma. Continúan siendo protagonistas los cafés cuidadosamente seleccionados, la preparación precisa, la atención personalizada y la búsqueda constante de calidad en cada detalle. El crecimiento no significa alejarse del origen. Significa llevarlo más lejos.
Un nuevo espacio para encontrarnos en Urubamba
La llegada de Café Mayu al boulevard de @Tambo del Inka representa también una nueva forma de encuentro. Un lugar donde es posible detenerse unos minutos durante el viaje, comenzar la mañana con una taza preparada por baristas apasionados o descubrir nuevos perfiles de sabor a través de cafés provenientes de distintas regiones del Perú. En un destino conocido por su riqueza cultural, gastronómica y natural, el café encuentra un espacio propio para convertirse en parte de la experiencia. Porque conocer un territorio también implica conocer los productos que nacen de él.

El Valle Sagrado sigue siendo el corazón de la historia
Aunque hoy Café Mayu amplía sus horizontes, su corazón permanece donde todo comenzó. El Valle Sagrado continúa siendo la inspiración detrás de la marca: sus paisajes, sus ritmos, sus comunidades y esa forma especial de entender el tiempo que invita a detenerse y disfrutar con atención. La apertura en Urubamba no es un punto de llegada. Es una nueva etapa de un recorrido que sigue construyéndose taza a taza. Y como sucede con los mejores cafés, algunas historias necesitan tiempo para revelar todo su potencial. Nos alegra compartir este nuevo capítulo con quienes han acompañado a Café Mayu desde sus primeros días y con quienes recién están por descubrirlo. Los esperamos en Urubamba para seguir celebrando juntos el café, el origen y los caminos que aún quedan por recorrer.



